La I Conferencia Nacional Extraordinaria de Universidades, realizada este lunes en la ciudad de Cochabamba, determinó dar plazo al gobierno hasta el 19 de septiembre para responder a la demanda económica del sistema de la Universidad boliviana (SUB).

El rector Walter Arízaga, en contacto con Televisión Universitaria, informó que, por la urgencia de los temas a tratar, la Conferencia Extraordinaria se convirtió en ordinaria, priorizando en la agenda el tratamiento del tema presupuestaria. En ese contexto, el secretario ejecutivo del Comité Ejecutivo de la Universidad Bolivia (CEUB), Rogelio Espinoza, habría informado que el ministro de la presidencia, Fernando Aramayo, se comprometió a llevar adelante una reunión con el CEUB y un equipo técnico; empero, la conferencia consideró que este anuncio debe oficializarse por medio de la correspondencia institucional; sobre el punto, la Conferencia decidió aguardar hasta el 31 de agosto para concretar este encuentro; entre tanto, el SUB mantiene el estado de emergencia.

Por la urgencia de resolver los problemas financieros que enfrentan las universidades, la reunión de rectores y representantes de los estamentos docente – estudiantil resolvió esperar hasta el 19 de septiembre para que el gobierno presente soluciones viables y sostenibles a la difícil situación financiera de las universidades públicas; de no ser así, anunció el rector Arízaga, a partir del 20 de septiembre todas las universidades del SUB se reunirán en ciudad de La Paz para movilizarse en procura de buscar atención a sus principales demandas.

“Exigimos que el soporte extraordinario, que otorga el gobierno desde hace varias gestiones, se convierta en parte del soporte ordinario de las universidades. Del mismo modo, demandamos un soporte económico que cubra los montos erogados por las universidades en el cumplimiento obligatorio del nuevo salario mínimo nacional aprobado por el gobierno. A estos puntos, se añade la necesidad de atender con recursos económicos a la ejecución de proyectos relacionados con la investigación, interacción, infraestructura y equipamiento”, explicó el rector de San Francisco Xavier, quien destacó sobre la obligatoriedad del poder ejecutivo de responder a las casas de estudios superiores; en ese marco, los rectores solicitan que en las reuniones de negociación esté presente el presidente Rodrigo Paz.

En relación a la demanda específica de la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, la primera autoridad de San Francisco Xavier develó que se requiere 535 millones bolivianos; es decir, 55 millones más que la pasada gestión, que concluyó con la ejecución presupuestaria de 480 millones.

“Esta suma responde a un presupuesto ajustado que pueda cubrir las necesidades de la institución, además reclamamos un fondo de compensación por la pérdida de recursos de coparticipación tributaria. El presupuesto de San Francisco Xavier es un presupuesto real  que refleja las verdaderas necesidades institucionales”, sostuvo, al recalcar que la universidad chuquisaqueña, a diferencia de otras universidades públicas, guarda estrecha relación con entidades estatales y la empresa privada mediante la ejecución de proyectos de investigación productivos e iniciativas de interacción que apuntan a mejorar la calidad de vida de los chuquisaqueños, a fin de evitar la migración a otros departamentos.