Con la celebración eucarística en el Convento de Santa Teresa, se dio paso a la entrega este lunes de la Ermita de Belén por parte del rector Walter Arízaga, quien impulsó su restauración con recursos que recibe la Universidad de Fancesa.

El acto, emotivo de por sí, estuvo acompañado por las autoridades universitarias, municipales, religiosas e invitados especiales; el coro polifónico y la orquesta de cuerdas de la Universidad dieron el punto solemne que merecía la ocasión.

El rector Arízaga agradeció a las hermanas de la orden Carmelitas Descalzas por permitirles restaurar la Ermita, además de varias obras pictóricas patrimoniales y la remodelación de los jardines del convento con nuevas plantas ornamentales.

“Un compromiso que adquirimos el pasado año y que hoy se concreta gracias a la administración eficiente de los recursos que llega de Fancesa. Hoy pueden ver la Ermita, totalmente remodelada y restaurados los cuadros, también se ha trabajado en los jardines”, destacó el rector, al recordar que el pasado año se invirtieron los recursos del Fondo de Responsabilidad Social en la Manzana Jesuítica y en la restauración del monumento del Sagrado Corazón de Jesús.

Por último, la autoridad se comprometió, a nombre de la Universidad, a seguir colaborando con las hermanas Carmelitas Descalzas en otros proyectos que tengan que ver con la puesta en valor del patrimonio histórico que ellas custodian y que forma parte de la reserva cultural de la ciudad de Sucre.

La madre superiora Trini agradeció a las autoridades universitarias y a FANCESA por el respaldo brindado. Resaltó las labores de limpieza y restauración ejecutadas por parte de especialistas y de la carrera de Arquitectura, que trabajaron bajo la coordinación de la docente Carla Jaliri. La religiosa subrayó este momento porque coincide con el inicio de la Cuaresma.

Por su parte, el presidente del directorio de FANCESA, Guido Calvo, destacó que “el éxito de este proyecto es fruto de la confianza y el compromiso entre la fábrica y las autoridades universitarias que se traducen en la recuperación efectiva del patrimonio histórico sucrense”.

En el mismo tono, Calvo ratificó el compromiso de la principal factoría de Chuquisaca de continuar apoyando iniciativas de este tipo, siguiendo el mandato de las copropietarias, especialmente de la Universidad.

La intervención fue ejecutada con recursos de FANCESA, canalizados a través de la política de responsabilidad social universitaria. El proyecto estuvo cordinado por la arquitecta Carla Jaliri, con la participación de personal de infraestructura, las facultades de Arquitectura y Agronomía, a más de la colaboración de la madre superiora Trini y el padre Bernardo Gantier.

Fuente. TVU